El presente ensayo aborda la temática de las figuras literarias como un elemento interpretativo del análisis exegético que se desarrolla en el libro del Cantar de los cantares, así mismo, se tiene como objetivo principal identificar los recursos literarios según el campo semántico que utiliza el autor; de igual forma, los objetivos específicos consisten en definir el significado de las figuras, así como analizar la implicancia de su uso en la métrica poética, todo bajo los parámetros de la meta narrativa del texto. Por lo tanto, la tesis a desarrollar es: Los tropos semánticos como elemento interpretativo nuclear en el discurso poético del libro de Cantar de los cantares.
Primeramente, y de forma general, es necesario plantear la propuesta del autor Brueggeman y, posteriormente, incidir dónde se encuentra la tesis a desarrollar. El autor plantea en su libro, Teología del Antiguo Testamento: un juicio a Yahvé, que la voluntad de Dios hacia la humanidad se ve reflejado en el carácter de Yahvé, que se presenta en el testimonio del texto del Antiguo Testamento, este relato tiene una verosimilitud basada en los tres aspectos fundamentales planteados: la Metáfora del juicio, el testimonio no requerido de Israel y la relación hegemónica de un relato pluralista. En la Metáfora del juicio se propone una normativa en el discurso de Israel, que es donde se estará desarrollando la hipótesis del presente ensayo.
Brueggeman (2007) plantea que existe una normativa en el discurso de Israel que permite una interpretación más asertiva en el proceso de análisis del testimonio de Israel, es así como en: “esta complicada gramática estamos cerca de la afirmación fundamental de la fe de Israel. En dicha fe toda la realidad se incluye en una oración simple, organizada en torno al verbo.” (p. 143). Esta distintiva normativa gramatical se basa en un verbo denominado activo, es decir, que éste afecta a los otros elementos de la oración: sujeto y objeto directo.
Brueggeman (2007) señala que, el verbo activo incide sobre el sujeto, por lo tanto, este sujeto también se vuelve activo. La categoría gramatical del sujeto, en el discurso de Israel, es un ser totalmente dependiente del verbo, por lo tanto, si el verbo evoca una acción de tipo alegórica, metafórica o semiótica, el sujeto adquiere esta función, determinándose como una figura literaria en el relato.
En un análisis literario realizado por el autor de este ensayo, el libro del Cantar de los cantares, atribuido a Salomón, hijo de David, como autor, posee un tipo de género en su relato conocido como género lírico; este género se caracteriza por la estética en su discurso, rico en figuras literarias como la Metáfora, la prosopopeya, sinécdoque, el símbolo, entre otros. La métrica de su verso es mixto, es decir, posee versos mayores (mayor de siete sílabas) y versos menores (menos de siete sílabas), asimismo, su rima es asonante, lo que significa que sus palabras no concuerdan fonéticamente y, por lo tanto, no poseen musicalidad en sus versos.
Este libro posee un tipo de estructura en su lectura que aporta a la formación de la interpretación del texto y así saber la intencionalidad del autor. A grosso modo, el libro está formado por dos partes: la primera ( cap. 1,2-3,11) primeros amores, encuentro sorprendente, reencuentro pretendido y rememorando la boda; la segunda parte (cap. 5,2-6,12; 7,1-14; 8,1-7) deseo pasional, belleza confirmada, cautiverio amoroso, frutos del amor, ansias amorosas y anhelos colmados. Esta estructura aboga por un carácter unitario en el conjunto de poemas en una trama poética con un desarrollo progresivo, la diversidad del material poético pone de manifiesto el sentimiento de los amantes. Hay cinco grandes unidades poéticas que van mostrando una progresividad de los enamorados, caracterizadas por la tensión y el descanso: título y prólogo (1,1-4), primer poema (1,5-2,7), segundo poema (2,8-3,5),tercer poema (3,6-5,1), cuarto poema (5,2-6,3), quinto poema (6,4-8,4), desenlace (8,5-7) y apéndice (8, 8-14). (Uribe, 2018).
Las figuras literarias en Cantar de los cantares son variadas, pero una de las más representativas es la Metáfora. La imagen de la viña – y el campo en general – alude a una interpretación que se comprende a lo largo del poema, esta es una imagen común para hablar del cuerpo de la mujer, o incluso para la mujer misma (Ruiz, 2012). Los verbos transitivos y los objetos directos aportan información a este sujeto metaforizado, el verbo cazar (Cnt. 2:15) junto al objeto directo cierne, indican características del sujeto, el primer verbo, aporta una vulnerabilidad y el segundo una condición, en conjunto, ambos indican que el sujeto metafórico Viña depende del cuidado y protección de un Salvador ausente.
La metáfora, según Peláez (2015) es el cambio o sustitución de un elemento por otro, donde no hay proximidad real, es decir, donde no existe una relación física o fisiológica entre el objeto A con el objeto B, sino que es analógica. Por lo tanto, en este pasaje (2.15) el verbo y el objeto directo han hecho en la Metáfora una implicación de uso por los atributos; dicho en pocas palabras, a la viña le han sido dado los atributos de presa, y, además, se le ha condicionado a un estado de formación o desarrollo, según el objeto directo cierne. Por lo consiguiente, en el libro, las metáforas significan aquellos objetos con atributos y estados de formación que pueden vincular a un sujeto activo con el verbo y con el objeto directo.
Brueggeman plantea que todos los elementos giran en torno al verbo, por lo cual, los objetos se agrupan para formar el carácter del sujeto; el verbo debe de estar en voz activa; esto es posible también con el tropos conocido como símil o comparación. Los verbos activos en tiempo presente designan una determinación al sujeto metafórico.
Como el lirio entre los espinos,
Así es mi amiga entre las doncellas. (Cnt. 2:2).
El lirio es la símil que utilizada para designar una cualidad de la amada, sin embargo, el verbo activo ser determina un estado, por lo tanto, la implicancia de su uso significa que la amada está en nivel superior a las demás mujeres, es importante entender la importancia de este tropo, ya que, por sencillo que parezca, se están determinando los papeles de los protagonistas mediante estas similitudes, interpretando correctamente esto es posible indicar la personalidad, y hasta las emociones de la amada: una mujer virtuosa, sin comparación, dotada de belleza natural, apartada de lo impuro; inocente, apasionada y con fidelidad.
Un último tropo que beneficia mucho a la interpretación en esta compleja gramática es la metonimia. Peláez (2015) lo define como un recurso por el cual se designa a una cosa llamándola por otra, cuya relación en principio es semántica. Cantar de los cantares lo utiliza de la siguiente forma:
Hermosas son tus mejillas
Entre los pendientes,
Tu cuello entre los collares. (1:10)
La metonimia se presenta como un conector semántico entre un objeto y las cualidades o atributos, este pasaje quiere mostrar el atributo de la belleza femenina de la amada en conexión con la bisutería de la época, esto implica en la interpretación del texto una tipificación del sujeto que magnifica la personalidad del sujeto, en esta construcción el verbo son cumple el papel de acción activa indirecta al sustituir una construcción de la realidad física de la amada con una prenda. Es, por lo tanto, en el contexto del libro, la metonimia una sustitución de unos atributos por otros, para intensificar los del sujeto.
Es importante entender que estas construcciones no se dan por casualidad, los tres tropos son particularmente necesarios entre sí, ya que cada uno incide en las fases del carácter del sujeto, tanto emocional como psicológica, si el yo lírico prescinde de ellos no se tendrá un panorama asertivo y el sujeto ya no será activo, por lo tanto, carecerá de independencia en la meta narrativa. El lector debe valerse de los campos semánticos utilizados, estos son todos aquellos roles usados en la época: la naturaleza, la ropa, la arquitectura, entre otros.
En conclusión, se señala la importancia de los tropos, porque son elementos esenciales para formar un panorama donde el sujeto sea [en todo momento] un ser fluido que expresa sus emociones abiertamente cuando la circunstancia lo amerita. Los verbos y complementos directos serán co-accionadores para llegar al punto central de la intencionalidad del autor: mostrar una relación de abnegada dependencia y fidelidad.
Fuentes Bibliográficas:
Brueggeman, W. (1997). Teología del Antiguo Testamento: Un juicio a Yahvé. Ex libris El tropical. Segunda edición. Mineapolis.
Peláez Malagón, J. E. (2015). Didáctica de la literatura comparada: las figuras retóricas en la literatura y en otras semióticas. Universidad de Valencia: Madrid.
Uribe Ulloa, P. (2018). Propuesta de lectura de Cantar de los cantares. Revista Alpha, edición. N40.
RUIZ, Eleuterio R., Más allá del lenguaje : la metáfora comor recurso expresivo en el Cantar de los Cantares [en línea]. Teología, 109 (2012) <http://bibliotecadigital.uca.edu.ar/repositorio/revistas/mas-alla-del-lenguaje-ruiz.pdf> [Fecha de consulta: 11, abril 2021]

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